Julia Caesar

Heart(h) Song – Parte 1

Girl by Julia Caesar

 This is who I am becoming,
this is me know.
This is who I’ll be forever
and forever I’ll be gone

And this is me, falling apart, this is
me shredded to pieces
yet living in another dimension
yet ready for the things to come.

And this is me, falling apart, this is
me shredded to pieces
yet living in another dimension
yet ready for the things to come.

Cuando termina se levanta del césped, se estira los pantalones y desliza la correa hasta que la guitarra le queda tras la espalda como si llevara una mochila en un solo hombro. Así camina hacia la salida, tarareando la melodía que acababa de tocar, más para sí mismo que para nadie más, en la soledad que le proporcionaba estar entre la muchedumbre que iba y venía con helados, y se tiraba agua y llevaban poca ropa por aquel parque de verano.

Muchas parejas jóvenes se tumbaban a retozar, a morrearse y a meterse mano, pero aquel tío sólo se llevaba su guitarra y tocaba muy bajito; sus dedos sólo penetraban la dulce membrana que separaba el aire de la música para dejarse caer a la melodía que se inventaba sobre la marcha. Aún estaba por conocer a la tía que pudiera ofrecerle más que la música, y como nada es más parecido a una cosa que esa misma cosa se llevaba a su guitarra más para entretenerse que para entretener. Como pasa en todos los noviazgos.

Pensaba en las diferentes interpretaciones que podrían tener las letras de sus canciones hechas por personas diferentes. ¿A qué puntos llegarían en común? ¿Por qué? ¿Se podría llegar crear una letra absolutamente neutra? This is me falling apart, había dicho en la canción, había anotado en la libreta que llevaba guardada en el bolsillo del pecho, sí, falling apart pero estaba de puta madre, aquel tipo de la guitarra al hombro, tanto física como mental como económicamente. Y encima no tenía hambre.

Las nubes estaban totalmente ausentes y dolía el sol en los ojos, pero no si caminabas bajo los árboles. Total, tampoco había nubes que mirar, así que aquel tipo de la guitarra al hombro y la libreta en el pecho y las manos en los bolsillos daba pasos tranquilos al son de los silbidos a través de las sombras verdes de las hojas de los árboles.

Yet ready for things to come, aunque nunca pasaba nada. A él no le pasaba nada, a aquel tipo, sino que él era siempre el agente activo de todas las frases que decía. Nadie le hablaba, nadie le llamaba, nadie le miraba por la calle. Era mejor así, se decía, pues toda compañía que pudiera necesitar la llevaba colgada al hombro.

Enganchado en una rama baja de un olmo, un pájaro amarillo, quizás un verderón o un jilguero, se hundía el pico debajo de un ala, arrancándose plumas deshiladas, mirando de lado a todas partes antes de proseguir con su acicalamiento.

—¿Es eso una guitarra?—dijo la voz de una chica.

El tipo aquél no dejaba de mirar al pájaro.

—Sí.

En el silencio concurrido del parque, el pájaro seguía quitándose plumas.

—¿Me tocas algo?

Aquel tipo ignoró todas las esquinas y calles de doble sentido que se le podían sacar a aquella frase.

—Nope.

De pie bajo los árboles, la brisa movió las hojas y un rayo de luz le dio en la cara a aquel tipo, y cuando sus ojos se acostumbraron de nuevo a la sombra, el pájaro ya no estaba.

—¿Por qué?

Aquel tipo se encogió de hombros y bajó la barbilla para mirar a aquella chica. Era delgada y de pocas curvas, cara redonda y moreno pelo lacio que se le abría en dos en la frente. Llevaba puesto un top verde de seda estampado de flores, vaqueros muy cortos que dejaban ver sus finas piernas y un collar ancho de piedras turquesa engastadas en madera. Sus grandes ojos azules esperaban una respuesta. Aquel tipo vio que a unos cincuenta metros, tres chicas cuchicheaban y miraban en su dirección. Amigas de aquella chica, sin duda.

—Porque ya tienes compañía. Porque ya tengo compañía. Porque ya me iba. Porque, porque, porque, pero en el fondo no hay razón.

Su mirada se frunció por un instante, más que suficiente para ver que la decepción había cubierto de gris la ilusión y la curiosidad que habían movido los pasos de aquella chica aparentemente inocente a hablar con aquel tipo desconocido. Música, aquella chica sólo quería oír música, pero él no tenía ganas de tocar y aquella chica seguía allí de pie.

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Agile and somewhat pompous human by nature and writer by choice. Making a living in Spain, trying not to be overcome by the swaying of the moon and the turning of the wheel venting off the gathered steam. WInner of no prizes, mentioned by a total of zero reviewers, I try to participate in as many literary, musical and pictoric projects as I can. That's exactly why I never finish anything. Things should always strive for eternity: after all, what shall last one, will take one to make.