Crítica: Masaan (2015)

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Director: Neeraj Ghaywan
Guión: Varun Grover

La película comienza cuando dos jóvenes entran en un hotel para tener un encuentro furtivo. Cuando están en la cama manteniendo relaciones, un grupo de policías entra en la habitación para detenerlos. Las consecuencias de este choque con la justicia da pie a dos historias que se interrelacionan en la ciudad de Benarés (Varanasi).

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La diferencia de castas es el hilo conductor de dos relatos diferentes, de dos personas afectadas por una sociedad que lucha por superar los valores tradicionales en favor de una mentalidad más progresista. Por un lado tenemos la historia de Devi (Richa Chadha), la chica que sufre la extorsión por parte de la policía. Ella junto a su padre tendrán que hacer frente al coste de que su caso no salga a la luz, lo que significaría la vergüenza para su familia. Por otro lado tenemos la historia de Deepak (Vicky Kaushal), un joven universitario que se enamora de Shaalu (Shweta Tripathi), una chica de casta superior a la suya.

Uno de los ghats de Benarés, los crematorios junto al Ganges, se convertirá en el escenario de muchas de las escenas importantes de la película. Allí vive Deepak con su familia, algo que no puede saber Shaalu. Allí también el padre de Devi apuesta su dinero para hacer frente al soborno con el que acallará a la justicia, consciente de la falta cometida por la joven.

masaan_deepakLa película afrontó el reto de llegar a salas de cine más allá de India y lo consigue sin despeinarse, manteniendo el ambiente de India, sus idiomas (la mezcla de hindi y bhojpuri y, esporádicamente, inglés), los sonidos de los tuk-tuks y las estaciones pobladas de trenes.

Lo mejor de la película:

  • Richa Chadha en el papel de Devi Pathak. La actriz interpreta a una joven fuerte capaz de hacer frente a una sociedad estancada en valores tradicionales. El personaje es fuerte, independiente, valiente. Una mujer luchando para que la sociedad no condicione su vida.
  • La visión de la sociedad india. La película es certera en los problemas que saca a la luz. Las castas siguen vivas y Masaan lo refleja a la perfección.
  • La fotografía. Destaco la escena con Deepak navegando el Ganges mientras vemos los ghats de Varanasi iluminados por las hogueras donde incineran a los muertos.
  • Los escenarios están aprovechados, muestran la belleza extrema del Ganges y las bulliciosas calles de la ciudad sagrada.

Lo peor:

  • Excesivo melodrama en la vida de unos personajes a veces bucólicos.
  • Las historias a veces se entremezclan de forma abrupta, no dejando suficiente espacio para asimilar una escena con otra.
  • Una de las escenas finales recuerda demasiado a Match Point. Un Deus ex machina totalmente innecesario.
  • La historia menor del hermano de Deepak no logra aportar nada al espectador.

Puntuación: 7 sobre 10.

Deepak en el Ganges
Deepak en el Ganges